Tras haber apretado el cinturón de ejercicio, el aikidoka se pone la hakama de entrenamiento (keikobakama).Este conjunto es la adaptación a la práctica de la ropa, en otros tiempos, llevada habitualmente por los samurais. Es un tipo de falda-pantalón clásicamente confeccionada en algodón aunque hoy en día se encuentran tejidos sintéticos más fáciles de cuidar y que conservan mejor los pliegues.
Para la entrega de hakama en nuestra escuela, se requiere haber adquirido un nivel técnico satisfactorio en la asimilación de conceptos, estando bien orgulloso y seguro de nuestras aptitudes en cualquier dojo.
De esta forma, se necesitan aproximadamente dos años de práctica continuada como tiempo estimado para su concesión. (O Sensei fue bastante enfático en que cada practicante la vistiera desde el primer día, pero él venía de un tiempo y cultura no demasiado lejana al hecho de llevarla como ropa formal habitual, es por eso que nosotros le damos otro simbolismo como de mayor importancia, es más, se entiende que al principio sólo dificultaría el aprendizaje...)

 

 

Vestir la hakama es un hecho de gran importancia en Aikido, ya que conlleva una serie de responsabilidades implícitas:
  La persona será punto de referencia para los que empiezan. Tendrá que guiar y solventar posibles dudas o inquietudes como alumno de más experiencia que es.
  • Tendrá que procurar crear un clima de estudio y trabajo. Dentro del tatami se estudia, no se pierde el tiempo. (No os entretengáis en conversaciones inútiles, aprended a través de la práctica”)
  • Se requiere en este punto, tener un cierto nivel como Uke y Tori.
  • Mejorará en su técnica y actitud paulatinamente (trabajando con la espalda recta, notando más el potencial de su cadera, sintiendo el centro como referencia a todos los movimientos, será más consciente del desplazamiento de los pies ya que se ocultan tras la hakama...)fortaleciendo en consecuencia, su mente.
  • Como autodisciplina, tendrá las normas bien aprendidas y creerá en ellas, para poder explicarlas cuando la situación lo requiera.
  • Hay que recordar que es un sello de las características técnico - filosóficas de esta escuela.
  • En definitiva, es un compromiso y un sentimiento de pertenencia con el Aikido.
   

De hecho, tiene más relevancia e importancia que el propio cinturón negro debido a la educación que nos ofrece; pasados los kyus y entrado en los grados Dan, otro horizonte de práctica se abre pero no estrictamente como la herramienta de ayuda que supone darnos la hakama.

Como punto final en el ceremonial de entrega, se escogerá un padrino para que le guíe y enseñe como ponerse correctamente la hakama.


Enhorabuena.